Alemania, tierra de vinos
La región del Palatinado, un recorrido entre viñedos

Entre aromas y tonalidades

Muchos países son populares por sus vinos. La región del Palatinado en Alemania, es la tierra del Riesling por excelencia. El tiempo y el clima ayudan a que esta clase de uva crezca, madure y proporcione buenos caldos blancos. Una ruta de 85 km nos permite descubrir en este territorio un verdadero jardín. Almendros en primavera que lucen su floreada vestimenta rosa; en verano los kiwis, los higos, los limones proliferan mientras poderosos arbustos de adelfas abundan en patios y jardines; cuando llega el otoño un mar de viñas a pleno de sol impregnan el aire de aroma y muestran un fruto que avanza hacia la vendimia. Junto a la deliciosa cocina del Palatinado, la Ruta alemana del vino se convierte en un recorrido de placeres.

Pueblos, tabernas y variedades de uva

La culpa la tuvieron los romanos que fueron quienes trajeron el vino al Palatinado. Desde 1935 la ruta del vino serpentea por este territorio, desde la cooperativa Deutsches Weintor en la frontera francesa en Schweigen-Rechtenbach hasta Bockenheim en el norte.

La Ruta alemana del vino discurre por angostos pueblos vinícolas y por sinuosos caminos atravesando viñedos. En cada localidad uno se puede detener y degustar unos vinos distintos con la debida prudencia a la hora de volver a conducir. En cenadores, a orillas del camino, en tabernas y numerosas enotecas se sirven fantásticos caldos de conocidas bodegas. En esta encantadora despensa acariciada por el sol, la mayor región vinícola de Alemania apuesta por las variedades Riesling, Grauburgunder y Dornfelder, una triada que a buen seguro satisfará a los más exigentes.

Fiestas y locales espectaculares

Una localización singular en la ruta es el local "Dürkheimer Weinfass". Con un volumen de 1,7 millones de litros y el mayor barril del mundo convertido en taberna -en su interior caben unas 650 personas-, este establecimiento ofrece catas de vino y delicias culinarias. Impresiona también el calendario festivo dedicado al vino que es tan largo como la propia ruta: desde la Fiesta del Almendro en Flor en primavera, pasando por la mayor fiesta del vino del mundo o Dürkheimer Wurstmarkt, o la Fiesta de la Vendimia en Neustadt donde se elige la Reina del Vino, hasta la fiesta de despedida del otoño a finales de octubre en Schweigen-Rechtenbach. El vino es el elixir de la vida y celebrar algo sin él resulta impensable, así que juega un papel indiscutiblemente en fiestas, sean grandes o pequeñas. Ruta Alemana del Vino, una buena experiencia¡

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Imágenes: Turismo de Alemania