Florencia
Città dell'arte 

La capital de la Toscana

Florencia tiene una dilatada historia y la ciudad está plagada de bellos e interesantes monumentos y museos. De origen etrusco aquí también se establecieron los romanos. A partir del siglo XII, en plena lucha entre Güelfos -partidarios del poder papal- y Gibelinos -que apoyaban al emperador germánico- expandió sus dominios por los territorios de alrededor hasta convertirse en una de las ciudades más ricas y poderosas de Europa. Aquí en el siglo XIV surgió el movimiento artístico denominado Renacimiento y en 1569 Florencia era la cabeza visible del Gran Ducado de Toscana. Así surgieron personajes históricos como los Médici que, además de poderosos gobernantes se convirtieron en mecenas del arte: Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y Botticelli se beneficiaron de ello y buena prueba son las innumerables obras de arte que hay en museos e iglesias. Florencia, entre 1865 y 1871 fue la primera capital del reino unificado de Italia.

Ponte Vecchio sobre el río Arno
Ponte Vecchio sobre el río Arno

Imprescindibles

· El conjunto formado por el Baptisterio, la catedral y el Campanario

· La Piazza della Signoría

· La Galeria de los Uffizi

· El Ponte Vecchio

· La vista desde San Miniato al Monte

 

Recorrido por la ciudad

Una ruta básica a pie sería empezar por la basílica de Santa Maria Novella que está justo enfrente de la estación de trenes; ver el interior de este magnífico templo es un buen ejercicio para empezar la visita a la ciudad. Desde la Piazza dell'Unità Italiana podemos continuar por la Via del Melarancio hasta la basílica de San Lorenzo, imponente edificio del siglo XV -inacabado por fuera pero fabuloso por dentro- junto al que se alza la Capilla de los Médici; en el interior, el arte funerario de Miguel Ángel y la arquitectura geométrica de Brunelleschi. Por los alrededores tenderetes donde encontrar el arte en cuero en forma de chaquetas, bolsos y billeteros; muy cerca el Mercado Central, imponente edificio con múltiples puestos con lo mejor de la gastronomía toscana, tanto para saborear como para llevar de recuerdo. En una esquina de la plaza de San Lorenzo el Palazzo Médicci Riccardi, uno de los muchos que encontraremos en Florencia y por el Borgo de San Lorenzo llegaremos enseguida al centro de la ciudad. Allí hay la Catedral de Santa María dei Fiori, con su gigantesca cúpula decorada con un extraordinario fresco que representa el Juicio Final, el Baptisterio con sus puertas de bronce que son una verdadera obra de arte y el Campanille, tres edificios que lucen una filigrana de mármol en el exterior.

Baptisterio, Duomo y Campanille bajo los efectos de la iluminación nocturna
Baptisterio, Duomo y Campanille bajo los efectos de la iluminación nocturna

Por la comercial Via dei Calzaiuoli dejamos a la derecha la plaza de la Reppublica, cuadriculada y decimonónica, que concentra en sus alrededores lo más florido de las marcas italianas. Es el lugar ideal para tomar un capuchino en sus elegantes terrazas aún a fuerza de pagarlo más caro que en otros lugares de la ciudad. Un poco más abajo la Piazza della Signoría es otro de los símbolos de Florencia, con el grandioso Palazzo Vecchio del siglo XIII; a su lado la Loggia della Signoria. En el centro de la plaza la Fuente de Neptuno y a un lado se encuentra la Galería de los Uffizi, el museo de pintura más completo de la ciudad.

Hemos llegado al río Arno y nuestra vista se detiene en el Ponte Vecchio, otro de los símbolos de Florencia miles de veces fotografiado. Lo que antes fue el mercado de los carniceros ahora alberga una interminable sucesión de joyerías. Al otro lado del río, los jardines de Boboli detrás del Palacio Pitti, son un verdadero remanso de paz y tranquilidad lejos del bullicio turístico, aunque para entrar en ellos haya que pagar la consiguiente entrada a la que fuera la residencia de los Médici.

Otros monumentos esenciales son la iglesia de la Santa Croce, que domina la plaza del mismo nombre, donde además de su soberbio claustro destacan las tumbas de las figuras más prominentes de la historia de Florencia como Miguel Ángel, Maquiavelo y Galileo. Alrededor de la plaza tiendas de recuerdos y manufactura en piel.

Al otro lado del Arno, encima de una colina destaca la imagen de San Miniato al Monte. De fachada románica en el interior destaca el artesonado de madera del coro junto con el mosaico que decora el ábside (se ilumina mediante moneda). Otra de las causas por las cuales se sube a este lugar -media hora a pie o con el bus 23-, es por las vistas de la ciudad que se dominan desde la amplia plaza Michelangiolo. Recomendable a última hora de la tarde cuando la puesta de sol tiñe de rosa la "ciudad del arte".

Vista desde la plaza Michelangelo cerca de San Miniato al Monte
Vista desde la plaza Michelangelo cerca de San Miniato al Monte

Centro Histórico

En el centro histórico de Florencia, espacio comprendido entre la Piazza del Duomo y el río Arno, se concentran los espacios y monumentos más representativos de la ciudad como la Catedral con su campanile, el Baptisterio, la Piazza de la Signoria con el Palazzo Vecchio sede del ayuntamiento y la Loggia dei Lanzi repleta de estatuas relevantes. La Galería de los Uffizi para los amantes de la pintura y el Ponte Vecchio, una de las imágenes más características de Florencia. En este espacio de terreno, en temporada alta se mueve un enjambre de turistas entre los palacetes renacentistas que levantaron mercaderes y banqueros en los siglos XIV y XV, ávidos por fotografiarse frente a los monumentos más representativos.

El Duomo se empezó a levantar a finales del siglo XIII y actualmente es la tercera iglesia del mundo por sus dimensiones. En 1446 fue realizada la gran cúpula diseño del genial Brunelleschi, cuyo interior está decorado con frecos del Juicio Final. Se conservan las vidrieras originales del siglo XIV. Desde el interior del templo se desciende por unas escaleras hasta los restos de la primitiva iglesia dedicada a Santa Reparata. La fachada del templo realizado en mármol blanco, rojo y verde oscuro resulta realmente espectacular, aunque el diseño actual responde a un proyecto del siglo XIX. Sus tonalidades cambian con la luz y si los últimos rayos del día le proporcionan un aire romántico la iluminación nocturna le confiere un toque mágico. Desde los 85 metros de altura del campanile al que se puede subir después de pagar el correspondiente billete y superar los 415 escalones, se divisan unas vistas inmejorables de la urbe.

Frente al Duomo se levanta el Battisterio. Dedicado a San Juan es el edificio más antiguo de los tres que hay en la plaza. Su origen se remonta a los siglos IV-V y el aspecto actual obedece a la reconstrucción de los ss XI-XII. Dos son las joyas de este templo: las puertas de bronce, un trabajo de los ss XIV-XV digno de admiración (las originales se guardan en el museo) y el mosaico que cubre el interior de la cúpula realizado a finales del siglo XIII. www.operaduomo.firenze.it

Piazza della Signoria

Ha sido durante siglos el centro de la vida política y social de la ciudad. Está presidida por el Palazzo Vecchio con su gran torre que se alza sobre el edificio.

Se construyó a finales del siglo XIII y es la actual sede del ayuntamiento, cuya entrada está flanqueada por el David de Miguel Ángel -es una copia- y Hércules de Baccio Bandinelli. Vale la pena visitar el patio interior con una graciosa fuente central y numerosos frescos en las paredes.

Las salas destinadas a la vida pública, el gabinete de trabajo de Francisco I y los aposentos de mediceos fueron reformados por Vasari en el siglo XVI, añadiéndoles la decoración extremadamente lujosa que correspondía a la época.

Toda la plaza, rodeada por elegantes edificios, es un verdadero museo al aire libre. A un lado del Palaccio Vecchio se encuentra la fuente de Neptuno y al otro, la Loggia dei Lanzi un espacio concebido para actos públicos ocupado actualmente por valiosos grupos escultóricos como el Perseo de Donatello, el Rapto de las Sabinas, o el Centauro. Durante nuestro paseo por Florencia muchas veces pasaremos por esta plaza cuyo aspecto va cambiando según la hora del día.

Ponte Vecchio

Es probablemente uno de los lugares más fotografiados de Florencia. Cruza el río Arno y comunica el centro histórico con Oltrarno (el otro lado del Arno). El actual fue construido en el siglo XIV y en sus inicios aquí se instalaron los carniceros. Cosme I de Médici lo utilizaba para ir desde los Uffizi -las estancias de gobierno-, a través de Corredor Vasariano diseñado por Giorgio Vasari en 1565 -galería cubierta incorporada actualmente al museo-, hasta el Palacio de Pitti al otro lado del río. A causa de los malos olores mandó sustituir a los mercaderes de la carne por los orfebres, cuyas tiendas de joyas aún ocupan actualmente los flancos del puente. Fue el único puente que no fue destruido durante la retirada del ejército nazi, dicen que por orden expresa de Hitler.

Ponte Vecchio sobre el río Arno
Ponte Vecchio sobre el río Arno
La admirada estatua del David de Micchelangelo
La admirada estatua del David de Micchelangelo

MUSEOS

En Florencia hay unos 70 museos aunque los más importantes son la Galeria degli Uffizi, Galleria dell'Accademia, Palazzo Médici Riccardi y Palazzo Pitti. En temporada alta hay que hacer verdaderas colas para visitarlos y a veces resulta imposible si no se ha hecho la reserva previa "Prenotazione". La visita a estos templos del arte resulta bastante cara; hay que valorar si la Firenze Card nos puede salir rentable y además nos ahorramos la cola. www.polomuseale.firenze.it

El complejo de la Galeria de los Uffizi va desde la plaza de la Signoria hasta el río Arno. Se trata de un gran edificio porticado en forma de U que fue construido por Vasari a partir de 1560 para el duque Cosme I de Médici, como sede de los despachos de gobierno. Francisco I, hijo del anterior, destinó la loggia del último piso a las colecciones de arte de la familia y en 1737, Ana Maria Luisa, la última descendiente de los Médici, donó a la ciudad las ricas colecciones de sus antepasados.

Actualmente se trata de uno de los más importantes museos del mundo con miles de obras de pintura que abarcan del siglo XIII al XVIII. A la colección de los Uffizi se han añadido pinturas y retablos procedentes de numerosas iglesias. Hay que seleccionar para no precer agobiados con tanto arte. El nacimiento de Venus y La Primavera, ambos de Boitticelli, son de los más destacado junto a la Adoración de los Magos de Leonardo da Vinci, la Venus de Urbino de Tiziano y el Bacco de Caravaggio. Tintoretto, Rubens, Rembrandt, Van Dick y hasta algunos autores españoles como El Greco y Goya también están representados. La vista al Puente Vecchio desde un ángulo de la galería superior, ofrece una perspectiva inédita. También vale la pena acercarse a la terraza de la cafetería para poder ver de cerca el Palazzo Vecchio.

La Galleria dell'Accademia fue la escuela de Bellas Artes que dirigió Miguel Ángel. Alberga numerosas figuras de escayola que se utilizaban como modelos y en un lugar prominente, el David de Miguel Ángel. También hay los Cuatro Esclavos, el San Mateo y la Piedad de Palestrina de este mismo artista, así como una colección de iconos rusos y el museo de instrumentos musicales.

El Palazzo Médici Riccardi levantado a mitad del siglo XV, fue la primera residencia de uno de los Médici -Cosme el Viejo-. En el siglo XVII fue vendido a los Riccardi que lo transformaron en un bonito palacio. Contrasta el exterior austero de grandes piedras formando un almohadillado con el patio interior porticado. Estancias decoradas y diversas colecciones de pintura y escultura que van de la época romana hasta el siglo XVIII. www.palazzo-medici.it

Jardines del Palazzo Pitti
Jardines del Palazzo Pitti

El Palazzo Pitti, aunque fue un encargo del banquero Lucca Pitti ha sido residencia real de tres dinastías: los Médicis, los Lorena y los Saboya. Su construcción se prolongó durante cuatro siglos y el aspecto exterior mastodóntico e impenetrable contrasta con la riqueza del interior. Por la parte trasera se extienden los Jardines de Bóboli por donde paseaban los cortesanos. Celadores, fuentes, caminos ocultos en la naturaleza servían para toda clase de devaneos.

Los distintos pisos del palacio albergan los museos de Arte Moderno con una gran colección de pintura toscana realizada entre los siglos XIX y XX, entre las que destaca la obra de Fattori. Estas pinturas se engloban dentro de la llamada escuela macchiaioli versión de los impresionistas toscanos. De todas maneras lo más interesante es la Galería Palatina y los Apartamentos Reales tanto por las obras que cuelgan en las paredes (Rafael, Tiziano, Rubens, Caravaggio...) como por la suntuosa decoración de las estancias. También hay una colección de vestidos de época y los museos de la Porcelana, Joyas y Carrozas en distintas dependencias.

GUÍA PRÁCTICA

Cómo llegar

En avión. El aeropuerto de Florencia con el nombre de Amerigo Vespucci se encuentra a sólo 4 km al noroeste de la ciudad. www.aeroporto.firenze.it

Otro aeropuerto cercano es el de Pisa que lleva por nombre Galileo Galilei. www.pisa-airport.com. Desde este último hay enlaces continuos con Florencia tanto en tren como en autobús. El trayecto dura una hora aproximadamente.

Iberia enlaza Madrid y otras capitales españolas con Florencia. www.iberia.es, mientras que Vueling conecta Barcelona con Florencia a diario. www.vueling.com

En coche. Si decide venir en vehículo en Italia hay una buena red de autopistas de peaje. La distancia entre la frontera española de La Junquera y Florencia es de unos 900 km.

Cómo moverse por la ciudad

La circulación por el centro histórico de Florencia está prohibida y en algunas calles es restrictiva a servicios públicos y vehículos autorizados. Si nuestro hotel está en el centro histórico hay que avisarles de nuestra llegada en vehículo.

Por Florencia hay una buena red de transporte urbano con numerosas líneas de autobús -eléctricos los que circulan por el centro histórico- y algunas de tranvías. La estación central de autobuses se encuentra junto a la estación de tren Santa Maria Novella.

Firenze CardFacilita el acceso a los principales museos y la utilización gratuita del transporte público. Los museos en Florencia son caros y si no has realizado la reserva previa "prenotazione" (por la cual también se paga) a los más importantes, en temporada alta, corres el riesgo de no poder entrar. Con la Firenze Card te evitas las colas. 

Cuando visitar Florencia

Hay que saber escoger bien la época para visitar Florencia. Una ciudad que no llega a los 400.000 habitantes en su núcleo urbano recibe más de seis millones de turistas. Con esto queda dicho casi todo. En las épocas vacacionales las colas para determinados museos pueden hacerse interminables y transitar por el Ponte Vecchio puede convertirse en un agobio. La primavera es una buena estación para visitar la ciudad, sobretodo la época comprendida entre finales de marzo y junio; las terrazas al aire libre invitan a sentarte y las horas de luz se han alargado lo suficiente para poder disfrutar del día. Además, en esta época se celebra el Maggio Fiorentino con todo tipo de eventos en torno a la música, danza y teatro.

Fuera de esta época, el verano es muy caluroso en Florencia por estar situada la ciudad en un valle, mientras que los inviernos son fríos y lluviosos, entendiendo estas circunstancias dentro del contexto mediterráneo. Para algunos el otoño es otra época interesante, sobretodo si además de visitar la ciudad hacemos algún recorrido por los paisajes de la Toscana.

Para reponer fuerzas

La gastronomía de la Toscana en general y de Florencia en particular es sencilla, sin grandes sofisticaciones y se basa en la calidad de los productos que se producen en la región.

En Florencia, como destino turístico que es, han proliferado restaurantes de todo tipo. En las zonas más turísticas acostumbran a ser caros y con una calidad estándar.

La gastronomía toscana siempre tuvo dos facetas, la bistecca alla fiorentina sólo al alcance de las clases pudientes y la cocina de los despojos como el lampredotto o la tripa que aún actualmente se toma en forma de bocadillo en cualquier puesto callejero. Las sopas de legumbres acostumbran a ser muy buenas, la ribollita es una sopa espesa a base de pan y verduras y la pasta cocinada al dente. Como entrantes se ofrecen los antipasti o los crostini (pequeñas tostadas untadas con diversos productos). Normalmente en los restaurantes populares trattorias la comida suele ser buena con diversos platos del día.

Otro tipo de establecimientos que se han puesto de moda hace algunos años son las enotecas; la pasión por el buen vino también ha llegado a Italia, por supuesto y en la Toscana se producen excelentes caldos. En estos lugares se acostumbra a pagar un precio fijo por una copa de vino con la posibilidad de comer libremente de un surtido de propuestas. Los helados es otro producto al que los fiorentinos están acostumbrados; se consumen en todas las épocas pero también en esto hay que saber escoger.

En el centro histórico

Alle Mossace. Un verdadera trattoria en el centro de la ciudad. Via del Proconsolo, 55R

Bongustai. Siempre abarrotado donde dos hermanas -Laura y Lucia- ofrecen una cocina casera. Via de Cherchi, 15R

Trattoria Pallottino. Establecimiento centenario con propuestas que cambian cada día. Via Isola delle Stinche, 1R

Da'Vinattieri. Diminuto establecimiento donde probar el lampredotto y la trippa a la fiorentina. Via Santa Margherita, 4R (esquina Via del Corso)

Enoteca Ponte Vecchio. Para degustar vinos acompañados de buenos aceites y quesos. Corso dei Tintori, 21R

Vivoli. Cerca de la plaza de la Santa Croce helados cremosos, los mejores de la ciudad. Via Isola delle Stinche, 7R

En Oltrarno (al otro lado del Arno)

Trattoria La Casalinga. Cerca de la iglesia del Santi Spirito ambiente familiar y cocina tradicional. Via dei Michelozzi, 9R

Gusta-Osteria. Platos típicos toscanos en un pequeño local cerca del anterior. Los mismos propietarios tienen GustaPizza al lado (la verdadera pizza napolitana en horno de leña) y Gustapanino (todo tipo de bocadillos) en la plaza Santo Spirito. Via dei Michelozzi, 13R

BevoVino. En el barrio de san Nicolás, enoteca con propuestas gastronómicas bien presentadas. Via San Niccolò, 59R

Osteria Antica Mescita. Frente al anterior, establecimiento tradicional con cocina casera y recetas tradicionales. Via San Niccolò, 60R

Más información

Agencia Nacional Italiana para el Turismo (ENIT). www.enit.it www.italia.it

Turismo de Florencia. www.firenzeturismo.it