Grand Tour de Cataluña

Los mejores itinerarios en coche

Catalunya ofrece al viajero una gran diversidad de paisajes. Desde la cadena pirenaica hasta el litoral, alterna frondosos bosques con campos de cultivo y esbeltas cimas con calas recónditas, hasta lograr un perfecto equilibrio.

El Grand Tour que presentamos en esta guía es un itinerario circular de más de dos mil kilómetros diseñado para descubrir Catalunya en un mes. Incluye todo lo que no nos podemos perder. El recorrido discurre por carreteras con baja densidad de circulación, lo que nos permitirá conocer este país mágico, visitar monumentos y espacios naturales, y disfrutar de numerosas experiencias.

El Grand Tour se inspira en los grandes viajes iniciados a mediados del siglo XIX y permite explorar rincones inéditos hasta para buena parte de la población de Catalunya.

El recorrido dividido en cinco tramos de diversas etapas cada uno, incluye todo lo que no nos podemos perder, visitar monumentos y espacios naturales protegidos, y disfrutar de numerosas vivencias. Recoge un amplio abanico de propuestas del ámbito gastronómico, pero también nos esperan a lo largo del trayecto opciones de turismo activo, cultural y termal.

Tramo 1

El recorrido empieza y termina en Barcelona. La Ciudad Condal ofrece numerosas propuestas, algunas tan conocidas como su legado de edificios modernistas y otras más vivenciales como participar en un taller de trencadís o descubrir el sky line de la ciudad desde el mar.

Casa Batlló, obra de Antoni Gaudí
Casa Batlló, obra de Antoni Gaudí
Trencadís en el Parc Güell
Trencadís en el Parc Güell
Navegar frente a Barcelona
Navegar frente a Barcelona

Terrassa, la capital del Vallès Occidental puede ser la gran desconocida. La Masia Freixa es una construcción de clara inspiración gaudiniana y una antigua fábrica modernista se ha convertido en el Museo de la Ciencia y la Técnica de Cataluña que no dejará indiferente a nadie. Además, la Seu d'Ègara reúne un conjunto de tres edificios religiosos desde la época visigótica hasta el periodo gótico.

Masia Freixa en Terrassa
Masia Freixa en Terrassa
Castellers en la Seu d'Ègara
Castellers en la Seu d'Ègara
Museo de la Ciencia y la Técnica en Terrassa
Museo de la Ciencia y la Técnica en Terrassa

Visitando la singular montaña de Montserrat con su santuario, más tarde rodearemos el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac, para recabar en el monasterio de Sant Benet de Bages reconvertido en un espacio cultural y gastronómico.

Siguiendo el Llobregat visitaremos algunas de las colonias textiles que, a finales del siglo XIX, principios del siglo XX, fueron el motor industrial de Cataluña. Saltaremos al valle del Cardener para visitar su capital Cardona con su imponente castillo y penetrar en el asombroso paisaje subterráneo de una mina de sal.

Santuario de Montserrat
Santuario de Montserrat
Claustro de Sant Benet de Bages
Claustro de Sant Benet de Bages
Mina de sal en Cardona
Mina de sal en Cardona

Solsona nos recibe con su magnífica catedral y un legado festivo de los más atractivos de Cataluña. En nuestro descenso hacia el Mediterráneo pasaremos por Manresa, la ciudad donde san Ignacio de Loyola escribió sus famosos ejercicios espirituales, Igualada, con su peculiar museo de transformación de la piel y cruzaremos los viñedos del Penedès para degustar vinos y cavas en algunas de sus bodegas centenarias. Al llegar al Mare Nostrum, Sitges nos recibe con un gran legado de museos románticos, extensas playas y numerosos restaurantes, lo mismo que su vecina Vilanova i la Geltrú. La música de Pau Casals nos acompañará en el último itinerario de este primer tramo, hasta de descubrir el esplendoroso monasterio de Santes Creus y recabar en Tarragona para visitar el legado romano Patrimonio de la Humanidad.

Viñedos del Penedès con Montserrat al fondo
Viñedos del Penedès con Montserrat al fondo
Playa de Sant Sebastià en Sitges
Playa de Sant Sebastià en Sitges

Tarragona, además del legado romano Patrimonio de la UNESCO, esconde otros tesoros como la catedral.

Tramo 2

La primera parada será en Reus, capital del vermut, no debemos olvidarnos de probar alguna de sus especialidades. PortAventura es un destino para grandes y chicos, mientras que la Costa Daurada nos ofrece la posibilidad de disfrutar de extensas playas orientadas al turismo familiar y los deportes náuticos.

PortAventura
PortAventura
Casa Navàs. Modernismo en Reus
Casa Navàs. Modernismo en Reus
Museo del Vermut en Reus
Museo del Vermut en Reus

Adentrarse en el Delta del Ebro es observar aves acuáticas, pedalear cerca de los canales y degustar una gastronomía peculiar con el arroz, las galeras, los langostinos, las ostras, los mejillones y las alcachofas como protagonistas. Ebro arriba, Tortosa aúna el patrimonio de generaciones de cristianos, judíos y árabes que convivieron durante siglos. El pueblo y el castillo de Miravet se reflejan en las aguas del Ebro que también podemos disfrutar paseando en kayac o en las embarcaciones turísticas. No debemos perdernos la visita a dos cooperativas vinícolas, Gandesa y Pinell de Brai, calificadas como catedrales del vino, así como probar las garnachas de la D.O. Terra Alta.

Flamencos en el Delta del Ebro
Flamencos en el Delta del Ebro
Modernismo en la cooperativa de Gandesa
Modernismo en la cooperativa de Gandesa
Río Ebro y Miravet
Río Ebro y Miravet
Edificio modernista de la cooperativa de Pinell de Brai
Edificio modernista de la cooperativa de Pinell de Brai

Nuestra ruta nos llevará a penetrar en el Priorat, otra tierra famosa por sus vinos cuyas viñas se cultivan en terrazas. En el centro de la comarca, la cartuja de Escaladei fue la primera de esta orden monástica que se estableció en la península ibérica, mientras que la población de Siurana, por su situación, tiene vocación de nido de águilas.

Capçanes
Capçanes

Pasando por la "vila vermella" de Prades llegaremos a Poblet. Este cenobio declarado Patrimonio de la Humanidad, atesora un legado monumental enorme. Cerca, la Espluga de Francolí y Montblanc son dos localidades a visitar. La primera con el Museo de la Vida Rural y la Cova de la Font Major para conocer como vivía el hombre prehistórico y, provistos de neopreno, adentrarnos en este mundo subterráneo. Montblanc aún conserva todo el perímetro amurallado que la defendía en época medieval.

Monasterio de Poblet
Monasterio de Poblet
Semana medieval de Montblanc
Semana medieval de Montblanc

Vallbona de les Monges es el tercer monasterio de la Ruta del Císter. Una comunidad femenina nos ofrece la posibilidad de realizar estancias en paz y sosiego. Penetramos en terrenos de olivares con la aceituna arbequina como protagonista, para degustar el aceite que de ella se extrae. Una pequeña excursión para rodear el lago de Ivars y Vila-sana, el mayor de Cataluña, visitar el curioso museo de los vestidos de papel en Mollerussa y sin más, llegar a Lleida con el campanario de la Seu Vella despuntado por encima del casco antiguo.

Seu Vella de Lleida y río Segre
Seu Vella de Lleida y río Segre
Monasterio de Vallbona de les Monges
Monasterio de Vallbona de les Monges
Estany de Ivars i Vila-sana
Estany de Ivars i Vila-sana

Tramo 3

Nuestra ruta se dirige ahora hacia tierras pirenaicas. Pasamos por Balaguer acompañando el río Segre y cruzamos el desfiladero de Tarradets para vislumbrar la sierra del Montsec, donde un centro experimental nos permite disfrutar del cielo más nítido de Cataluña. Diversas opciones se nos presentan en este territorio: volar en tándem con parapente, realizar senderismo por el desfiladero de Mont-rebei, remar por el embalse de Terradets o practicar escalada con alguna de las empresas especializadas.

Embalse de Terradets con los Pirineos al fondo
Embalse de Terradets con los Pirineos al fondo

Antes de llegar a Tremp, capital del Pallar Jussà, podemos acercarnos hasta el castillo y la colegiata de Mur y rebasada esta localidad, los nostálgicos agradecerán la visita a las tiendas del comercio antiguo de Salàs de Pallars.

Pinturas murales en la colegiata de Mur
Pinturas murales en la colegiata de Mur
Castillo de Mur
Castillo de Mur
Comercio antiguo en Salàs de Pallars
Comercio antiguo en Salàs de Pallars

En pleno Pirineo de Lleida, el valle de Boí atesora el mejor románico con sus ocho templos y una ermita declarados Patrimonio de la Humanidad. Boí es una de las entradas para adentrarnos en el Parque Nacional de Aiguestortes i Estany de Sant Maurici, con diversas excursiones para descubrir el paisaje lacustre de alta montaña. Por los aledaños de san Juan, estas montañas se llenan de un reguero de antorchas que descienden hasta el pueblo. Celebran el solsticio de verano de unas fiestas declaradas Patrimonio de la Humanidad.

Atravesando el túnel por la N-230 llegaremos al Valle de Arán, un valle con personalidad que atesora una lengua propia, patrimonio románico, naturaleza para explorar, deportes de aventura y gastronomía peculiar. Desde Vielha, su capital, podemos acercarnos a todos los rincones de este territorio, calzarnos las botas para seguir cualquier ruta de senderismo o los esquíes para deslizarnos por las pistas de Baqueira-Beret.

Saldremos del Valle de Arán atravesando los 2.072 metros de altitud del puerto de la Bonaigua para, en vertiginoso descenso, adentrarnos en el Pallars Sobirà. Esterri d'Àneu es un buen lugar para conocer las peculiaridades de estos valles de alta montaña y más abajo, Espot es otra de las entradas del parque nacional. Cuando llegamos a Llavorsí nos daremos cuenta del porqué de la capital del rafting, por las numerosas empresas que ofrecen descensos por el Noguera Pallaresa hasta Sort o un poco más abajo, hasta Gerri de la Sal, con su puente medieval y su monasterio.

Encantats en el P N de Aiguestortes i Estany de Sant Maurici
Encantats en el P N de Aiguestortes i Estany de Sant Maurici
Rafting en el Noguera Pallaresa
Rafting en el Noguera Pallaresa

El Pallars Sobirà posee numerosos valles por los que adentrarse y descubrir antiguas herrerías, aserradoras, ermitas románicas y quesos artesanales, una de las delicias de estos pueblos. El Parque Natural del Alt Pirineu es el mayor de Cataluña y se pueden descubrir sus rincones a través de un buen número de rutas señalizadas. Finalmente, por el puerto del Cantó, llegaremos a la Seu d'Urgell, cuya catedral románica es de imprescindible visita. En el Rafting Parc podemos practicar rafting en un circuito cerrado o piragüismo en una extensa lámina de agua.

Catedral románica de la Seu d'Urgell
Catedral románica de la Seu d'Urgell
Parque Natural del Alt Pirineu
Parque Natural del Alt Pirineu
Feria de quesos en la Vall d'Àssua
Feria de quesos en la Vall d'Àssua

Tramo 4

Emprendemos ruta por la sierra del Cadí para ir descubriendo pequeños pueblecitos con especial atención al de Tuixent, en el que se le dedica un museo a las mujeres que antiguamente curaban dolencias con hierbas medicinales. Gòsol enamoró a un joven Picasso, como la montaña del Pedraforca hace lo propio con multitud de excursionistas. Desde la villa medieval de Bagà, después de descubrir la historia de los cátaros, cruzaremos el túnel del Cadí para penetrar en la Cerdanya. El río Segre dibuja uno de los valles más amplios de Europa, con las sierras del Cadí-Moixeró a un lado, declaradas parque natural y los Pirineos al otro. Pequeños pueblecitos que han conseguido conservar su arquitectura tradicional a pesar de la multitud de segundas residencias, se asoman a cada rincón del territorio. Puigcerdà, la capital, es un atractivo centro comercial y poseo un magnífico lago arbolado para pasear. Llivià, enclave catalán en territorio francés, es una rara avis fruto de los pactos políticos del Tratado de los Pirineos (1659).

Sierra del Cadí
Sierra del Cadí

Pasando por las estaciones de esquí de Masella y la Molina, cambiaremos de comarca para ir hasta Castellar de n'Hug y ver como el agua brota milagrosamente entre las piedras en lo que se conoce como nacimiento del Llobregat. Un monumento al pastor, nos recuerda la importancia que tiene este oficio con museo y concurso de perros de pastor incluídos.

Concurso de perros de pastor en Castellar de n'Hug
Concurso de perros de pastor en Castellar de n'Hug

Pasamos frente a la antigua fábrica de cemento de Clot del Moro, ejemplo de edificio modernista convertido en Museo del Cemento. Un trenecito turístico une la Pobla de Lillet con este lugar pasando por los Jardines Artigues, obra de Gaudí. Una carretera de montaña nos acercará a Sant Jaume de Frontanyà para admirar una joya del románico lombardo y luego, al llegar a Ripoll, el monasterio tiene una bella portada bautizada como la "Biblia en piedra".

Hacemos un alto en el camino para coger el tren cremallera hasta el valle de Núria, único acceso mecánico para llegar al santuario de Núria y disfrutar de un paisaje rodeado de picos que rayan los tres mil metros. De regreso, nuestra ruta prosigue hasta Sant Joan de les Abadesses con otro monasterio que guarda la leyenda del maléfico conde Arnau. Camprodon es otro pueblo de montaña donde, aparte del Pont Nou tienen fama las galletas y los embutidos.

Descendimiento de la Cruz en la iglesia del monasterio de Sant Joan de les Abadesses
Descendimiento de la Cruz en la iglesia del monasterio de Sant Joan de les Abadesses
Valle y santuario de Núria
Valle y santuario de Núria
Pont Nou en Camprodon
Pont Nou en Camprodon

Vamos a ir dejando los paisajes pirenaicos para enfilar hacia la Garrotxa, territorio de volcanes y hayedos que vale la pena visualizar a bordo de un globo aerostático. En Banyoles nos recibirá l'estany, un lago natural con más de seis quilómetros de perímetro por el que vale la pena pasear. Cerrará este tramo la llegada a la ciudad de Figueres después de admirar el puente medieval que en Besalú, se levanta sobre el río Fluvià. Figueres, capital del Alt Empordà, está unida a Dalí con su Teatro-Museo, un mundo onírico y surrealista que vale la pena saborear. No hay que dejar de lado la visita al Museo del Juguete de Cataluña con más de cinco mil objetos de todas las épocas y tipologías.

Puente medieval en Besalú
Puente medieval en Besalú
Lago de Banyoles
Lago de Banyoles
Volcán Croscat en la Garrotxa
Volcán Croscat en la Garrotxa
Fachada del Teatro-Museo Dalí en Figueres
Fachada del Teatro-Museo Dalí en Figueres
Interior del Teatro-Museo Dalí
Interior del Teatro-Museo Dalí

Tramo 5

En esta parte del itinerario nos proponemos descubrir la Costa Brava, sus calas y playas, su excelsa gastronomía, pero también los pueblos medievales que se esconden en el interior. También nos adentraremos en la Cataluña Central, tierra de buenos embutidos y productos de la tierra; pasaremos por el macizo del Montseny declarado parque natural y Reserva de la Biosfera, antes de regresar a Barcelona.

Camino de Cadaqués pasamos por la canónica de Vilabertran, Perelada con su castillo que acoge entrañables conciertos, además de la producción de vinos y cava, para elevarnos por encima la llanura del Empordà al llegar al monasterio románico de Sant Pere de Rodes, perfectamente situado. En nuestro descenso hacia el mar pasamos por el Port de la Selva antes de recabar en Cadaqués, localidad que enamoró a Dalí –se puede visitar su casa-taller en Portlligat– y seduce a cualquier visitante que se acerque.

Sant Pere de Rodes con la población del Port de la Selva al fondo
Sant Pere de Rodes con la población del Port de la Selva al fondo
Castillo de Perelada
Castillo de Perelada
Cadaqués
Cadaqués

Resiguiendo el litoral nos aparecen Roses y Castelló d'Empúries, con su basílica gótica conocida como la "catedral del Empordà". Al llegar al Parque Natural de los Aiguamolls de l'Empordà tendremos ocasión de avistar infinidad de aves acuáticas. Nuestra próxima parada en l'Escala nos permitirá degustar sus famosas anchoas y además, visitar el yacimiento de Empúries, primera ciudad que griegos y romanos establecieron en la península ibérica. En l'Estartit tenemos ocasión de navegar hasta las islas Medes o sumergirnos en sus aguas provistos de equipos de inmersión.

Islas Medes desde la desembocadura del Ter
Islas Medes desde la desembocadura del Ter

Nos desplazamos hasta las poblaciones medievales del Empordanet de Josep Pla, para recorrer Peratallada, Pals y Begur con sus bellas calas y como no, degustar el típico cremat de ron en Calella de Palafrugell, al ritmo de una habanera. En Palamós hay que ir hasta la lonja de pescado por la tarde, para ver el espectáculo que ofrece el pescado descargado a diario por su flota pesquera y si se tercia, probar las sabrosas gambas.

Calle del pueblo medieval de Pals
Calle del pueblo medieval de Pals
Cala sa Tuna en Begur
Cala sa Tuna en Begur
La apreciada gamba de Palamós
La apreciada gamba de Palamós

Rumbo a Tossa de Mar por una costa escarpada, pasaremos por la jovial Platja d'Aro, la cosmopolita s'Agaró y la señoríal Sant Feliu de Guíxols, cuyo monasterio acoge el Museo de Historia de la Ciudad y el Espacio Carmen Thyssen. Tossa de Mar, además de su infraestructura turística, mantiene un casco antiguo –la Vila Vella– en un promontorio que se adentra en el mar. ¡Averigüen como Ava Gardner se enamoró de esta población y de alguien más!.

S'Agaró desde el camino de ronda
S'Agaró desde el camino de ronda
Tossa de Mar
Tossa de Mar

Nos encaminamos hacia Girona, ciudad cuyo casco histórico es un museo al aire libre y cuyas casas reflejadas en el río Onyar son una de las imágenes más fotografiadas. Regresamos de nuevo a la Garrotxa, pero esta vez a un pequeño y recóndito valle lleno de encanto, la Vall d'en Bas. Al dirigirnos hacia Osona, la capital de la Cataluña Central, lo haremos a través de un paisaje de bosques frondosos que fueron refugio de temidos bandoleros, pasando por las típicas poblaciones de Rupit y Tavertet, la última de las cuales se asoma al pantano de Sau.

Salto de Sallent en Rupit
Salto de Sallent en Rupit
Girona, catedral y río Onyar
Girona, catedral y río Onyar
Vall d'en Bas
Vall d'en Bas

Vic tiene una de las plazas más entrañables de Cataluña –el Mercadal– donde martes y sábados se celebra el mercado tradicional. También es muy interesante el Museo Episcopal con muestras del románico y gótico, su catedral, todo el casco histórico y sus famosos embutidos. Pasando por Viladrau cruzaremos el Montseny, sinfonía de colores en primavera y otoño, y con numerosas excursiones para realizar.

Plaza Mayor de Vic
Plaza Mayor de Vic
Hayedo en el Montseny
Hayedo en el Montseny
Secadero de longanizas en Vic
Secadero de longanizas en Vic

Volveremos en búsqueda del mar al atravesar la sierra del Montnegre, para aterrizar en la comarca del Maresme, territorio de playas, productos de proximidad que gozan de sus respectivas jornadas gastronómicas y modernismo, ya que algunos de los grandes arquitectos de este estilo nacieron aquí. Para los interesados en este arte que tanto cuajó en Cataluña, no deben dejar de visitar Canet de Mar y Mataró.

En el Maresme encontraremos muchas muestras de modernismo
En el Maresme encontraremos muchas muestras de modernismo
El litoral del Maresme está formado por calas y extensas playas
El litoral del Maresme está formado por calas y extensas playas

Un pequeño rodeo antes de llegar a Barcelona nos permitirá pasar por la Roca Village, para los que estén interesados en comprar ropa de calidad al mejor precio, por el Circuito de Catalunya-Barcelona si queremos dar una vuelta en un monoplaza o por Sant Cugat del Vallès para visitar el magnífico monasterio románico y unos curiosos museos, uno dedicado al cómic y otro a Marilyn Monroe. Al cruzar la montaña del Tibidabo para acceder a la Ciudad Condal, no hay que olvidar que pasamos junto a uno de los parques de atracciones más antiguos de Europa. Convenientemente modernizado, ofrece unas vistas insuperables de toda la ciudad con el mar Mediterráneo a sus pies.

Vista de Barcelona
Vista de Barcelona

Más información: Guía SUA. PVP 21,50 €. 360 páginas, más de 400 imágenes y mapas. www.grandtour.catalunya.com

Texto y fotos: Jordi Bastart, excepto Entrenuvols, Ascc. Semana Medieval de Sant Jordi, PortAventura y Estación de esquí de Baqueira-Beret