Valle del Loira
Un río majestuoso

'La Loire', el río que representa la "grandeur" de la Francia de los siglos XIV al XVI

El Loira (Loire en francés) con algo más de mil quilómetros de recorrido, es uno de los ríos más largos de Francia. Nace en el Macizo Central y desemboca en el Atlántico formando un amplio estuario. Desde Orleans hasta la desembocadura aún le quedan 450 km de recorrido; es lo que se conoce como Valle del Loire, del cual, 280 km están inscritos en la lista del Patrimonio de la Humanidad por la diversidad biológica de su paisaje, así como por su patrimonio histórico y cultural.

Habitáculo cómodo, con un diseño muy bonito y acertado, y por si fuera poco, ahorrador. El Jaguar XE es un coche que nos satisface y que cumple con creces con las expectativas. Un auto ideal para hacer una ruta como la del Valle del Loira con la familia, o en pareja. Jaguar XE 2.0 Diesel 180 CV Prestige Automático

Castillo de Saumur y junto a él, el logo del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO
Castillo de Saumur y junto a él, el logo del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO
La isla de Noirmoutier es un buen lugar para degustar mariscos
La isla de Noirmoutier es un buen lugar para degustar mariscos

Imprescindibles

  • Los cascos antiguos de las ciudades de Orleans, Saumur, Tours y Angers
  • Los castillos de Chambord, Chenonceau, Amboise y Villandry
  • El castillo de Blois con el espectáculo de luz y sonido sobre su fachada
  • La abadía de Fontevraud
  • La ciudad de Nantes con la Illê des Machines y las esculturas a lo largo del río
  • La isla de Noirmoutier
  • Tomar unas ostras acompañadas de un vino blanco de la variedad muscadet
  • Degustar los vinos y visitar alguna cava de las D.O. (AOC) del valle del Loira

La importancia del Loira no sólo viene dada por sus dimensiones, sino porque a lo largo de su recorrido, entre Orleans y Nantes, los reyes y la nobleza francesa fueron levantando imponentes construcciones donde agasajaban a sus invitados, cazaban y practicaban sus aficiones favoritas.

Orleans, la ciudad de Juana de Arco

El inicio de esta larga ruta la podemos situar en Orleans. En esta ciudad la imagen de Juana de Arco está presente en todos los rincones y cada año se le dedica una fiesta que empieza el 29 de abril. El rehabilitado casco antiguo siempre guarnecido con flores, invita al paseo. Los tranvías, con la línea eléctrica soterrada, transitan por la Rue Jeanne d'Arc desde la que se obtiene una bonita perspectiva de la catedral de la Sainte Croix del siglo XIII. Cerca de ella se puede visitar el Hôtel Groslot, edificio del siglo XVI que fue sede del ayuntamiento y actualmente se utiliza para bodas civiles y recepciones. En el otro extremo de la ciudad, en la plaza del General de Gaulle, encontraremos reproducida la casa donde Juana de Arco pernoctó diez días cuando acudió en ayuda de las tropas que defendían la ciudad del asedio inglés. Muy cerca de aquí, en la Place du Martroi, la heroína a caballo ocupa el centro de este espacio donde tienen lugar la mayoría de las manifestaciones de la ciudad. Y decimos la mayoría porque el Festival de la Loire que tiene lugar a finales de septiembre, se celebra en los muelles junto al río Loire. Hasta allí acuden embarcaciones de época y la ambientación recuerda los mercados de la Edad Media con artesanos, comida y música en unos festejos que se extienden durante cinco días.

Catedral de la Sainte Croix y Rue Jeanne d'Arc
Catedral de la Sainte Croix y Rue Jeanne d'Arc

Juana de Arco, la heroína que liberó a Francia

En la historia de esta mujer que vestía de hombre se mezclan retazos de leyenda y vestigios de realidad. Su personalidad ha seducido a literatos y cineastas que la han llevado varias veces a la pantalla. También en su honor se celebran festejos que reproducen el ambiente que se vivía en la Francia de los siglos XIV y XV, en plena Guerra de los Cien Años entre ingleses y franceses, donde las luchas por los territorios de Normandía y Aquitania ocupados por los primeros, estuvieron plagadas de traiciones, asesinatos y como no, grandes batallas.

Monumento a Juana de Arco en el Jardin de l'Évêché de Blois
Monumento a Juana de Arco en el Jardin de l'Évêché de Blois

Juana de Arco nació en 1412 en un pueblecito de la Lorraine. Iluminada a la edad de 13 años por una voz divina, convence al rey Carlos VII que debe expulsar a los ingleses del territorio. A los 17 años, vestida con una armadura y un gran estandarte estaba al frente del ejército francés y liberaba Orleans del asedio inglés. Después de diversos éxitos militares, capturada por los borgoñones en 1430 y entregada a los ingleses, la condenan por herejía el 30 de mayo de 1431, a morir quemada en la hoguera. Años más tarde, el juicio es invalidado por la iglesia católica. En 1909 es beatificada por el Papa Pío X, en santificada en 1920 santificada y declarada patrona de Francia convirtiéndose en un símbolo para el catolicismo.

Meung-sur-Loire, estancias cargadas de historia

Por la N-152, a unos 20 km de Orleans, vale la pena detenerse en Meung-sur-Loire para visitar el castillo que se alza en medio de la localidad. Puede parecer modesto comparado con los demás castillos que se pueden visitar en el Valle del Loire, pero su valía estriba en la ambientación que alberga su interior y en la colegiata de Saint Liphard que se encuentra junto a él. Visitar este palacio-fortaleza es adentrarse en la vida de centenares de personas que lo habitaron y dejaron su huella en las diversas estancias, desde simples servidores hasta reyes como Luis XI, pasando por poderosos obispos que en aquél tiempo atesoraban mucho poder. Curiosa resulta la denominada estancia de la Señora de Pilles -un personaje muy influyente del siglo XVIII-, donde a base del mobiliario y los objetos se puede repasar la vida cotidiana de la nobleza desde que se levantaban alrededor de las siete de la mañana hasta la hora de acostarse. Las oraciones, el desayuno, la visita del cirujano y la costumbre de purgarse diariamente, el despiojarse, untarse la cara con pomadas y escoger la peluca, los perfumes en una época -los siglos XVII y XVIII- en los que la higiene era más bien precaria. Todo un recetario de curiosidades de las cuales, alguna de ellas -como la de dormir con una mascarilla de fresas aplastadas en la cara para recuperar la frescura de la piel- podría ser utilizada en la actualidad.

Una de las estancias del castillo de Meung-sur-Loire
Una de las estancias del castillo de Meung-sur-Loire

Chambord, el sueño de Francisco I

De la N-152 nos desviaremos por la D-112 para llegar a Chambord, un imponente palacio donde Francisco I quiso dejar patente su afición por la arquitectura y deslumbrar a su rival contemporáneo Carlos I, el monarca del imperio español. El castillo conserva una apariencia de fortaleza medieval transportada a la época en la que se inició su construcción, 1519. Una torre del homenaje central flanqueada por cuatro imponentes torres y una muralla que rodea el conjunto. En las cuatro alas que se distribuye el castillo hay 426 estancias, 77 escaleras, 282 chimeneas, todo ello rodeado de más 5.000 ha de bosque, cifras que demuestran la grandilocuencia del lugar. La visita al conjunto es un paseo por el Renacimiento francés con estancias que atesoran mobiliario del siglo XVIII. Uno de las obras más significativas es la doble escalera de caracol que ocupa el corazón del edificio por la que se podía bajar y subir sin entorpecerse. Dicen que Leonardo da Vinci tuvo algo que ver en su ideario aunque esta hipótesis no ha podido ser probada. Al final de una visita que puede durar varias horas habremos realizado un recorrido por 500 años de historia. Junto a la entrada, un conjunto de casas donde vivía la servidumbre, se han transformado en restaurantes, tiendas de recuerdos y lugares para catar los vinos de la región. Una buena forma de llevarse un agradable recuerdo.

La doble escalera interior es una de las originalidad del castillo de Chambord
La doble escalera interior es una de las originalidad del castillo de Chambord

Blois, un castillo de colores

Nuestra siguiente etapa será recabar en Blois de la que nos separan unos 20 km por la D-33. Para entrar en la población cruzaremos el puente medieval Jacques Gabriel sobre el Loire, desde cuyo extremo tenemos una buena imagen de la ciudad. En lo alto se adivina el "château", un palacio que refleja cuatro estilos distintos levantados alrededor de un patio interior. Una de las alas fue levantada a principios del siglo XIII -la gran Sala de les Estados de estilo gótico- y es lo único que se conserva del castillo medieval edificado por los condes de Blois. Junto a ella el ala de Luís XII levantada a finales del siglo XV en estilo gótico flamígero. Del Renacimiento es el ala atribuida a Francisco I construida entre 1515 y 1520 -este rey se dedicó a edificar cerca de una decena de palacios en toda Francia, el más importante de los cuales es el que aloja el Museo del Louvre-. Finalmente Gastón de Orleans, hermano de Luís XIII, levantó la cuarta ala entre 1635 y 1636, una obra maestra de la arquitectura clásica francesa. Muy aconsejable el espectáculo "Luz y sonido" que cada noche, entre abril y septiembre, se proyecta sobre su fachada; en él, además de efectos estéticos, se ve reflejada toda la historia del castillo.

Desde el otro extremo de la población, en los jardines que hay detrás de la catedral gótica de San Luis y del ayuntamiento (Jardin de l'évêché), tenemos una buena perspectiva de la ciudad y un bonito paseo de fragancia y color por la rosaleda. Siempre bajo la atenta mirada de Juana de Arco que, espada en mano, vigila sobre su caballo. Y si nos apetece tomar un vino, en Chez Laurent, en pleno casco antiguo peatonalizado, ofrecen un par de veces por semana música en directo.

Chenonceau, fastuosas fiestas y encuentros literarios

Por la D-764 y la D-17 en unos 45 km llegaremos a Chenonceau, un magnífico castillo que fue morada de reinas y amantes por debajo del cual transcurre un canal del río Cher. Sus estancias son un reflejo de seis siglos de historia y los jardines una amalgama de filigranas. Se levantó en el siglo XVI donde antes había un molino fortificado del que sólo se conserva la torre del homenaje. Los jardines llevan el nombre de dos mujeres de reconocido carácter que dieron personalidad a este palacio. En 1547 Enrique II donó Chenonceau a Diana de Poitiers, su favorita, pero a la muerte del rey, su mujer, Catalina de Médicis, desposeyó a Diana de la propiedad y se dedicó a embellecer más si cabe lo que su competidora había empezado. Aquí organizó suntuosas fiestas y gobernó el país con mano de hierro convirtiéndose en una de las mujeres más poderosas de la época.

En la visita veremos lujosas estancias -en la de Diana de Poitiers un oleo de Catalina parece toda una declaración de intenciones- y una magnífica cocina muy bien organizada que es fiel reflejo de la actividad que debía desarrollarse en el castillo. Y hablando de comida, en los edificios anexos podemos deleitarnos con las propuestas gastronómicas de l'Orangerie y degustar los vinos que se producen en la misma finca.

Jardines y castillo constituyen un verdadero cuento de hadas
Jardines y castillo constituyen un verdadero cuento de hadas

Leonardo da Vinci y el cultivo del tomate

Amboise, nuestra próxima parada antes de llegar a Tours, se encuentra junto al Loira. En esta ciudad medieval sobresale el castillo que domina la población, famosa entre otras cosas porque en la mansión Clos Lucé vivió Leonardo da Vinci invitado por Francisco I. Este rey sentía una gran admiración por el artista-inventor italiano que murió en estas tierras y está enterrado en la capilla del castillo de Amboise.

Esta fortaleza que pasó a ser residencia real bajo los reinados de Carlos VIII y Francisco I, posee una magnífica colección de mobiliario de estilo gótico y del Renacimiento, testigos del refinamiento artístico de la nobleza francesa en el siglo XVI.

¿Somos unos amantes del tomate? Antes de llegar a Tours podemos detenernos en el castillo de la Bourdalisière junto a Montlouis-sur-Loire. Además del edificio en sí, lo curioso del lugar es que en sus jardines se cultivan cerca de 650 variedades de tomate procedentes de todo el mundo además de numerosas hortalizas. Una verdadera escuela de la naturaleza con numerosos plafones instructivos.

Tours, ciudad de Arte y de Historia

La N-152 o la D-751 a ambos lados del Loire, nos conducirán en 22 km hasta Tours, una ciudad que se extiende entre dos ríos: el Loire y el Cher. Los amplios boulevards Béranger y Heurteloup dividen la población en dos: a un lado el barrio nuevo con la emblemática estación de ferrocarril que parece haber tomado modelo de la parisina d'Orsay -ocupada ahora por el famoso museo- y al otro lado el casco antiguo con el moderno palacio de congresos obra de Jean Nouvel. En este barrio, donde se situaba la antigua ciudad romana, destaca la catedral de Saint Gatien cuya joya más importante son sus vidrieras. La peatonal Rue du Commerce nos conduce hasta el Vieux Tours con sus fachadas de colombage, concurridas plazas, el agradable mercado de Les Halles con una oferta de productos tradicionales más que sugerente, los restos de la colegiata dedicada a San Matin de Tours y la nueva basílica donde se veneran las reliquias del santo.

Villandry y Fontevraud, jardines y panteón de reyes

A unos 20 km de Tours, el castillo de Villandry nos ofrece un espectáculo visual de formas y colores. Sus jardines, considerados como unos de los más bonitos de Francia, combinan flores, vegetación decorativa, plantas aromáticas y hasta productos de consumo como coles, calabazas, tomates, etc. Todo perfectamente ordenado en seis jardines donde el agua es también protagonista.

Antes de llegar a Saumur, nuestro próximo destino, merece la pena acercarse hasta la abadía de Fontevraud. Erigida en el 1101 por el predicador Robert d'Arbrissel la historia se condensa entre sus piedras. Llegó a tener una numerosa comunidad de monjas, fue una terrible prisión en la época posterior a la revolución -entre 1804 y 1963- y actualmente es un lugar insólito con una gran proyección cultural. En la cabecera de su iglesia abacial descansan los restos de los Plantagenet; el que fuera rey de Inglaterra Enrique I, su esposa Leonor de Aquitania y su hijo Ricardo Corazón de León.

Abadía de Fontevraud y tumbas de los Plantagenet
Abadía de Fontevraud y tumbas de los Plantagenet

Saumur, la ciudad protestante

Saumur es una ciudad de 20.000 habitantes en lo alto de la cual destaca el castillo del siglo XVI. Pegada al Loira, la ciudad que estuvo completamente amurallada, se reparte entre las dos orillas y la isla situada en el centro del río, todo ello unido por el largo puente Cessart del siglo XVII. La mejor vista la disfrutamos precisamente desde la otra orilla y por supuesto, desde lo alto del castillo rodeado de viñedos. Su interior se puede visitar y en verano hay espectáculos medievales que tienen las piedras de la fortaleza como telón de fondo. Si descendemos hasta la población iremos a parar a la coqueta plaza de Saint Pierre, centro neurálgico del casco antiguo y lugar donde se levanta la iglesia de...en plena rehabilitación. Rodeada de mansiones, algunas de ellas con maderas entrecruzadas en la fachada (colombage), es el lugar ideal para sentarse en las terrazas de los bares a tomar un aperitivo y asistir el sábado al popular mercado. Pasear por el casco antiguo transformado en isla peatonal es otra de las delicias. Aquí nació Coco Chanel y llaman la atención las numerosas librerías herencia de una gran tradición literaria y de impresión de libros. Junto al río, el edificio neogótico del nuevo ayuntamiento se levanta junto a una de las mansiones más antiguas de la población que alberga dependencias municipales; a su lado, el teatro en plena transformación, será el nuevo emblema de una ciudad ligada a la cultura.

Saumur fue una de las primeras ciudades protestantes de Francia cuando acogió al rey Enrique IV de Navarra camino de convertirse rey del país. Lejos del conflicto religioso que suscitó en la capital francesa, aquí convivieron durante algún tiempo católicos y protestantes en franca armonía. La ciudad también es conocida como capital de la equitación ya que posee una de las tres escuelas más importantes que hay en Europa -las otras dos son Jerez y Viena-. Cadre Noir, conocida con este nombre por la vestimenta de los jinetes-, agrupa a los instructores de la Escuela Nacional y representa la herencia de la caballería francesa. Ofrecen espectáculos durante los cuales se puede ver como los caballos cabalgan al ritmo de la música y como realizan figuras arriesgadas.

Saumur junto al río Loira
Saumur junto al río Loira

Del país de las burbujas al tapiz del Apocalipsis

Nos podremos en marcha siguiendo el Loira por su margen izquierdo y la D751 nos llevará a recorrer bellos pueblecitos que conservan un marcado carácter medieval. En Saint Hilaire llama la atención las numerosas bodegas la mayoría visitables. Ackerman es de las más antiguas -data del 1811- y ha conservado un verdadero museo aprovechando la galería excavada en la roca de lo que fue una antigua cantera y donde durante muchos años reposaron miles de botellas del espumoso de la marca. Historia y modernidad de la mano de un artista creativo, se dan la mano en este "Viaje al Centro de la Burbuja". Al final, una degustación del producto alegra nuestras papilas gustativas.

El Loire nos lleva hasta cerca de Angers donde nos recibe el robusto recinto amurallado de su castillo. Si el color oscuro de la pizarra no era capaz de disuadir al enemigo, los gruesos muros y las 17 torres hacían el resto. Un castillo que fue levantado en el siglo XIII durante el reinado de Blanca de castilla y a cuyos pies discurre el río Maine. Diversas transformaciones lo llevaron a convertirse en residencia palaciega en la época en los que los duques de Anjou eran amos y señores de estas tierras. Pero el verdadero tesoro de la fortaleza no está en sus almenas y dependencias sino en el Tapiz del Apocalipsis, una obra excepcional empezada a tejer en el 1375, de unos 100 m de largo por 4,5 de ancho-el trabajo duró ocho años-.

Angers es además una ciudad que posee un cuidado casco antiguo perfectamente habilitado para los que van en silla de ruedas y en bicicleta. Destaca el Museo de Bellas Artes, la Galería David d'Angers ubicada en una antigua abadía del siglo XIII y la colegiata de San Martin en cuyas estructuras se pueden contemplar veinte siglos de historia. Merece la pena detenerse en la plaza Sainte-Croix para contemplar la casa de Adam -entre las figuras que decoran la fachada hay una realmente obscena- y desde allí desplazarse hasta la catedral de San Mauricio de estilo gótico.

De verde y naranja

Cerca de Angers y después de muchos años de trabajos, nació Terra Botánica, un espacio único en Europa donde está representado todo el mundo vegetal. La puesta en escena es excepcional. El diseño, los espacios didácticos y también la aventura forman parte del "conocer divirtiéndote" y realmente es un lugar para pasar al menos media jornada. www.terrabotanica.fr

También en la periferia de Angers, Cointreau ha habilitado un espacio dedicado al conocimiento de este licor cuya elaboración se inicia en 1849. El popular color naranja de la marca tiene mucho que ver con un proceso que utiliza de tres tipos de cortezas de naranja. Alambiques, aromas, diseño, campañas publicitarias y como no, cócteles para degustar forman parte del recorrido. www.cointreau.fr

Nantes, la capital de la región

Para llegar hasta Nantes podemos hacerlo de una forma rápida utilizando la autopista de peaje A 11 o por carreteras locales. En este segundo caso resulta obligatorio pasar por el castillo de Brissac, del que dicen es el más alto de Francia. La altura no es probablemente lo más importante, pero sí los jardines que lo rodean y sus lujosas estancias.

Nantes, ciudad de 300.000 habitantes, se está reinventando constantemente. Declarada capital verde en el 2013, si por un lado conserva un envidiable casco antiguo cuyas obras de peatonalización aún no han terminado, por el otro compite en festivales, arte actual y modernización. A lo largo de 120 km del Loira se han ido ubicando 28 obras creadas por artistas de todo el mundo, mientras antiguos edificios se están transformando en centros de ocio. Toda una apuesta que empezó el 2007 y cada dos años se ha ido prorrogando.

Place Royale en el centro del casco histórico de Nantes
Place Royale en el centro del casco histórico de Nantes

En el centro del casco antiguo destaca el castillo de los duques de Bretaña -este territorio pertenece a la Bretaña histórica- desde donde Ana de Bretaña intentó mantener la independencia de sus tierras a base de alianzas matrimoniales, cosa que no consiguió a pesar de haber sido en dos ocasiones reina de Francia. Si durante mucho tiempo esta fortaleza fue el icono más representativo de la ciudad, actualmente esta imagen debemos buscarla en la Isla de Nantes. Rodeada por el Loira, en esta tierra donde antes había fábricas y suburbios ahora se desarrollan grandes proyectos. El Palacio de Justicia de Jean Nouvel. La Escuela de Arquitectura, la Fabrique espacio dedicado a las músicas emergentes son algunos de ellos. El Hangar Banane, antiguo almacén de plátanos, se está transformando en zona de tiendas, restaurantes y bares de copas. En el muelle, Les Anneux por la noche se tiñen de colores diversos. Es otra manera de ver la ciudad a través de ellos, como también lo es montados en el elefante articulado que cada día se desplaza por la isla hasta el gran Tiovivo de los Mundos Marinos.

Una ciudad donde nació Julio Verne que no deja indiferente a nadie y donde una buena red de tranvías compite con las bicicletas. Un paseo por el casco antiguo nos llevará hasta la catedral de San Pedro y San Pablo, la plaza Real con su peculiar fuente y al teatro Graslin frente al cual se encuentra La Cigale, un restaurante donde el art nouveau adquiere su máxima expresión. Desde lo alto de la Torre Bretaña tenemos la mejor imágen de la ciudad a vista de pájaro. Y hablando de pájaros, la original decoración del bar que hay en lo alto nos permite compartir reposo con una peculiar cigüeña.

En busca del Atlántico

El Loira desemboca en Saint Nazaire. Una costa protegida por Le Croisic por un lado y la isla de Noirmoutier por el otro esconde bonitas poblaciones como Pornic con su largo paseo o Port du Bec con los criaderos de ostras. La isla de Noirmoutier el acceso a la cual por el passage du Gois sólo puede realizar un par de veces al día con la marea baja -hay un puente alternativo- es un verdadero paraíso para los amantes de la naturaleza. Rutas para bicicleta, playas vírgenes y pueblecitos encantadores son una buena alternativa además de la práctica de los deportes náuticos y como no, con una docena de ostras acompañas de vino de la variedad muscadet.

Noirmoutier con sus playas en la costa atlántica
Noirmoutier con sus playas en la costa atlántica

GUÍA PRÁCTICA

Paris bien vale una misa

Si tenemos intención de volar hasta Paris para desplazarnos luego hasta el Valle del Loira, creo que quién más quién menos aprovechará para pasar unos días en la capital francesa que siempre ofrece alguna novedad para descubrir o algún rincón que nos ayude a refrescar la memoria de anteriores viajes. La verdad, uno nunca se cansa de visitar Paris. La frase que encabeza el artículo y que se ha utilizado miles de veces, se atribuye al rey Enrique IV de Navarra cuando se convirtió al catolicismo -era protestante- para poder ser proclamado rey de Francia en la basílica de Saint-Denis.

Air France ofrece un novedoso servicio a través del enlace https://doityourself.airfrance.com/paris?locale=es_ES que nos puede ayudar a descubrir la que fue bautizada como "ciudad de la luz". Se trata de un "minisite" que han lanzado por internet a través del cuál se puede, seleccionando una serie de criterios (gastronomía, hobbies, museos, costumbres de viajes, etc...) obtener un vídeo en youtube personalizado sobre París en función de tus gustos. El vídeo se puede compartir a través de youtube y las redes sociales. Curioso e interesante, también a través de este enlace se pueden encontrar sugerencias de lugares para visitar en París.

La verdad es que Air France cuida mucho la atención con el cliente, tanto durante el vuelo -sobretodo en los de medio y largo recorrido- como antes de realizarlo, con diversos correos recordatorios y disculpas en el caso que se hayan producido retrasos, algo que siempre se agradece.

Cómo llegar

En avión hasta Paris con Air France. Esta compañía ofrece 42 vuelos semanales desde Madrid, 48 desde Barcelona, 21 de Bilbao y 7 de Vigo, en un viaje cómodo, de algo menos de dos horas, dependiendo del lugar de origen. www.airfrance.es Tel. 902 20 70 90

El Valle del Loira en coche o tren

Orleans, un buen inicio del recorrido por el Valle del Loire, se encuentra a 133 km de Paris por autopista y buenas carreteras. Desde esta ciudad hasta la desembocadura en Noirmoutier pasando por Tours, Saumur, Angers y Nantes, debemos contar más de 400 km de recorrido.

También desde el aeropuerto Charles de Gaulle podemos tomar el TGV que nos permitirá recorrer diversas ciudades del valle del Loira hasta llegar a Nantes. https://tgv.es.voyages-sncf.com/es/

La Feuillaie es una casa de turismo rural cerca de Orleans, muy bien acondicionada
La Feuillaie es una casa de turismo rural cerca de Orleans, muy bien acondicionada

A tener en cuenta

La Feuillaie es una casa de turismo rural en el pueblo de Saint-Ay, cerca de Orleans que Véronique y Philippe han convertido en un acogedor alojamiento personalizado con numerosos objetos. Cocina espectacular a cargo del propietario www.lafeuillaie.com

Le Saint-Honoré es un restaurante en Tours en el que Benoit Pasquier ejerce en los fogones con gran acierto. En el subterráneo, una cava de época romana guarda las mejores cosechas www.lesainthonoretours.fr/sainthonore/.

Gastronomía

En la costa son muy típicas las ostras, almejas y todo tipo de pescados y mariscos. En Nantes se practica una cocina de fusión con propuestas de la gastronomía francesa mezcladas con productos orientales. En toda la región son típicos dulces como el macarron que elaboran de distintos sabores. En Angers La Petite Marquise ha puesto de moda los Quernons d'Ardoise a base de nougat y chocolate. Los vinos, con diversas A.O.C son otro de los productos a tener en cuenta. 

Enoturismo y bicicleta

El Valle del Loire que se incluyó como paisaje cultural vivo en las listas del Patrimonio de la UNESCO, presenta una gran extensión de viñedos con unas 50 Appellation d'Origine Contrôlée.

Entre Tours y Blois los vinos de la región de Touraine cuentan con diversas AOC. Elaborados mayoritariamente con cepas Chenin blanc y Cabernet blanc para los vinos blancos, tienen en estos su mayor fama y producción. Un buen lugar para degustarlos, además de las distintas bodegas, es la cava-bar Les bec à vin en Orleans. (www.becsavin.com) www.vinsvaldeloire.fr

La bicicleta es un buen medio para descubrir tranquilamente este paisaje. Hay un programa especialmente diseñado para los amantes del pedaleo con 800 km de rutas señalizadas, numerosas empresas que además de alquilar las bicicletas te llevan el equipaje. www.loire-a-velo.fr

Para los más pequeños 

La Casa de la Magia en Blois (www.maisondelamagie.fr), Mini Chateaux en Amboise, un parque que agrupa 45 maquetas de castillos en miniatura (www.decouvrez-levaldeloire.com) y la Pagoda de Chanteloup, a poca distancia de Amboise, con juegos muy divertidos (www.pagode-chanteloup.com).

Más información

Centre-Val de Loire www.visaloire.com

Blois https://es.blois.fr/306-descubrir-blois.htm

Orleans www.tourisme-orleans.com www.orleans.fr

Tours www.tours-tourisme.fr

Abadía de Fontevraud. www.abbayedefontevraud.com

Saumur. www.saumur-tourisme.com

Cadre Noir. www.cadrenoir.fr

Bodegas Ackerman. www.ackerman.fr

Angers www.angersloiretourisme.com

Nantes www.nantes-tourisme.com

Arte contemporáneo en el estuario www.estuaire.info

Les Machines de l'île www.lesmachines-nantes.fr

Noirmoutier www.ile-noirmoutier.com