Niza
Los colores del impresionismo en la Costa Azul

Niza, el glamour de la Costa Azul

Aún recordando la gran tragedia que sufrió Niza el 14 de julio, la capital de la Costa Azul, es una ciudad mediterránea impregnada de glamour que bien merece una escapada. Fue a principios del siglo XIX cuando la Riviera francesa empezó a ser frecuentada por la nobleza europea, a veces en busca del clima que permitiera curar alguna enfermedad, otras buscando el sosiego que ofrecían sus bellos rincones. A condes y duques le siguió la aristocracia inglesa a finales del siglo XIX, luego llegaron artistas y escritores, y detrás de ellos acudió la burguesía adinerada. Lo cierto es que ciudades como St-Tropez, Antibes, Cannes y por supuesto Niza, fueron y son el espejo de un mundo donde el lujo y los gustos refinados están omnipresentes.

Vista del puerto desde la colina del Castillo
Vista del puerto desde la colina del Castillo

Imprescindibles


  • Los museos de Arte Moderno y Contemporáneo y los dedicados a Marc Chagall y Henry Matisse
  • Paseo de los Ingleses
  • El Vieux Nice

Recorrido por la ciudad Niza

Está ciudad que fue fundada por colonos procedentes de Massilia (Marsella), dominada más tarde por los romanos, ocupada por los musulmanes y saqueada por los turcos, tiene en su frente marítimo el único paseo del mundo costeado por los turistas. Bautizado como Promenade des Anglais fue en 1820 cuando los ricos turistas ingleses que visitan el lugar deciden que hace falta un paseo junto al mar. Sus seiscientas palmeras le dan un perpetuo aire vacacional y los edificios que asoman a él tienen el marchamo de la Belle Epoque. El mítico Hotel Le Negresco; el Palacio de la Méditerranée, antiguo casino transformado actualmente en hotel de lujo, la Villa Masséna, un palacete del siglo XIX que acoge la historia de Niza, son alguno de ellos.

Los edificios en Niza son fiel reflejo del estilo arquitectónico de finales del XIX. A la izquierda el hotel Règina y en el centro el hotel Le Negresco.

Pero la verdadera esencia de Niza se encuentra en la trastienda de su célebre paseo marítimo. El casco antiguo, la Vieux Nice donde están los monumentos más importantes, se encuentra separado del puerto por la colina del Castillo y esconde, entre estrechas callejuelas, talleres de artesanía, tiendas, bares y restaurantes que le confieren un sabor especial. La luz y su ambiente fueron algunos de los atractivos que Matisse y Chagall convirtieron en protagonistas; ambos tienen un museo dedicado a su obra en el barrio de Cimiez.

El Vieux Nice es una especie de triángulo en cuyos vértices se encuentran los Jardines de Albert 1º, la colina del Castillo y la plaza Garibaldi. Un paseo por este barrio nos permitirá descubrir la animada plaza Rossetti, donde se encuentra la Catedral de estilo barroco y la famosa heladería Fenocchio, el edificio neoclásico del Palacio de Justicia presidiendo la plaza du Palais, la capilla de la Misericordia reconstruida en el siglo XVIII, la iglesia de Jesús empezada a levantar a mitad del siglo XVII por los jesuitas, el Ayuntamiento edificio de 1730, la Ópera y el Palacio Lascaris, un lujoso palacete barroco genovés transformado en museo de instrumentos musicales. El Cours Saleya es una de las zonas más animadas del barrio; cada mañana se celebran populares mercados dedicados a flores, frutas y verduras, mientras que por la noche, el espacio está ocupado por las terrazas de los restaurantes y las tiendas de artesanía.

El Cours Saleya es una de las calles más animadas de la ciudad con una gran transformación a lo largo de la jornada. Mercado durante el día y las terrazas de los restaurantes por la noche

Plaza Masséna con las esculturas de Jaume Plensa
Plaza Masséna con las esculturas de Jaume Plensa

Niza moderna y verde

La Plaza Masséna representa la frontera entre el casco antiguo y la ciudad moderna. Está presidida por una fuente que representa el sistema solar y por siete esculturas aéreas de Jaume Plensa que simbolizan los siete continentes y por la noche le dan un toque de color al conjunto. Es una amplia plaza construida en 1840 cuyos elegantes inmuebles de color granate se apoyan sobre arcadas.

Otra plaza que marca el desarrollo de la Niza de finales del siglo XVIII, es la Plaza Garibaldi. Presidida por la estatua de Giuseppe Garibaldi, el gran líder de la independencia italiana que nació en Niza, cerca de ella se encuentra el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo (www.mamac-nice.org) y el Museo de Historia Natural. El primero es un edificio vanguardista con obras pertenecientes a los artistas de los movimientos innovadores de los años 60 y 70, hasta nuestros días. Desde las terrazas de la azotea se divisa una vista espectacular de la ciudad.

Entre la plaza Garibaldi y el puerto se levanta la colina donde estuvo emplazado el castillo de los Duques de Saboya. Actualmente toda esta zona se ha convertido en un bonito paseo con cascadas artificiales y jardín botánico. Si no queremos subir a pie, un ascensor gratuito en el extremo del Quai des Etats-Unis permite evitar el esfuerzo. La parte superior es un perfecto mirador del puerto y la ciudad que lo rodea, mientras que en un extremo se encuentra la Torre Bellanda, desde cuya terraza se obtienen excelentes vistas de las playas y el Paseo de los Ingleses.

Los trazos del impresionismo y el arte naïf 

La colina de Cimiez que se encuentra en el centro de Niza, es una importante zona residencial surgida a finales del siglo XIX y actualmente alberga dos museos, uno dedicado a la obra de Marc Chagall y otro a Henry Matisse. Este último pasó los últimos años de su vida en la ciudad y está enterrado entre olivos, al lado del cercano cementerio de Cimiez. El Museo Nacional Marc Chagall, al ser privado es uno de los pocos de pago en Niza; las obras que se pueden ver giran en torno al mensaje bíblico con temas del Antiguo Testamento. El color, el formato y los trazos del pintor hacen de este museo un lugar imprescindible para los amantes de la pintura (www.musee-chagall.fr). Las líneas de autobuses 15, 17, 20 y 22, además del Bus turístico, nos llevarán hasta aquí.

En el barrio de Fabron, cerca de la Promenade des Anglais, los amantes del arte naïf tienen una cita. La antigua residencia del perfumista François Coty y el castillo de Santa Elena se han transformado para acoger más de 600 obras de arte naïf, desde el siglo XVIII hasta nuestros días. Autobuses líneas 9, 10, 23 y 34.

Villefranche-sur-Mer

Muy cerca de Niza, Villefranche-sur-Mer es un bonito pueblo de pescadores reconvertido para el turismo. Las casas de vivos colores lucen una bonita estética por encima del Quai Amiral Courbet. Este paseo bordea el puerto de la Santé y está plagado de restaurantes que ofrecen los platos más típicos de la cocina provenzal, mientras los cascos de yates y barcas de pesca se mecen al ritmo de las olas. La villa fue fundada en 1295 y en lo alto de la colina se levanta la ciudadela de Saint-Elme de mitad del siglo XVI que fue construida para defender a la población de los ataques provenientes del mar. Conserva el recinto amurallado, las puertas de entrada y en su interior hay diversos museos entre los que destaca el dedicado a la obra del escultor Voltigerno Antoniucci "Volti".

El pueblo es un entramado de callejuelas dispuestas alrededor de la iglesia de Saint Michel, con bares, restaurantes y tiendas de recuerdos. Destaca la Rue Obscure, un curioso camino de ronda cubierto y la capilla de Saint Pierre cuyo interior fue decorado por Jean Cocteau en 1957. Contiguo al puerto de la Santé dirección hacia Niza, se encuentra el Port Royale de la Darse; convertido actualmente en puerto deportivo conserva las fortificaciones del siglo XVI y los edificios del siglo XVIII que le llevaron a convertirse en puerto real. 

Guía práctica

Cómo llegar

En coche. La autopista A8 (La Provençale) es la forma más directa de llegar a Niza. Empalma con la A9 (frontera española-Lyon) a la altura de la ciudad de Orange.

En avión. Iberia, Vueling y EasyJet mantienen conexiones directas con Niza. El aeropuerto Nice Côte d'Azur, es el tercero en importancia de Francia y está conectado con la ciudad por la compañía de autobuses Lignes Express Nice Aéroport.

En tren. Desde España la alta velocidad conecta con Niza desde Madrid, pasando por Zaragoza, Lleida, Barcelona y Girona. www.voyages-sncf.com

Transporte

Para recorrer Niza hay una nutrida red de autobuses; la línea 1 del tranvía asegura el enlace entre el este y el norte de la ciudad pasando por la avenida Jean Médecin y la plaza Masséna. También tenemos la opción del trenecito turístico que da la vuelta al Vieux Nice y del autobús turístico que recorre toda la ciudad hasta la colina de Cimiez.

Para ir hasta Villefranche-sur-Mer, desde Niza, las líneas 81 y 100 de la compañía de autobuses Lignes d'Azur, cubren el trayecto. La primera entre Port de Saint Jean y la estación de trenes de Niza pasando por el puerto, y la segunda va de Mónaco al puerto de Niza, con una duración de unos quince minutos. La parada está en la parte superior de Villefranche-sur-Mar, frente a la oficina de turismo. También podemos hacer el trayecto en tren con una duración de 20 minutos.

Gastronomía

En la cocina nizarda son típicos los productos de la huerta rellenos, la pissaladière, una tarta de cebolla con filetes de anchoas y aceitunas negras, los raviolis que aquí se rellenan con buey estofado y acelgas, y el stockfish, un guiso de bacalao seco remojado y rehogado con cebolla, tomate y vino. Por su vinculación con el Mediterráneo también es un buen lugar para degustar todo tipo de mariscos. Todo esto acompañado de los vinos de Bellet, una zona de colinas próxima a la ciudad.

Nuestros recomendados

Maison Auber. Cerca del Cours Saleya, confitería que desde 1820 elabora marron galcé, frutos confitados bañados con chocolate, bombones... Una verdadera delicia, los productos y la decoración de la tienda. 7, rue Saint François de Paule. Niza

Les Compagnos de la Grappe. Junto a la plaza Garibaldi, para degustar los vinos de la región y picar algo, o adquirir alguna de las botellas que duermen en la bodega. 2, rue Catherine Segurane. Niza

Cave Bianchi. Desde 1860 vende vinos de la región y de otros lugares del mundo. Cerca de la Ópera. 7, rue Raoul Bosio. Niza

Acchiardo. La verdadera cocina tradicional a buen precio en pleno casco antiguo. 38, rue Droite. Niza

Lu Fran-Calin. Pegado a la pared de la catedral, especialidades de la cocina nizarda. 5, rue Francis Gallo. Niza

Oliviera. Se encuentra en el casco antiguo y su especialidad podrían ser las ensaladas que aliña con aceites diferentes. También la lasaña de verduras, los canelones con salsa de ceps y el conejo con pasta. 8 bis, rue du Collet. Niza

La Merenda. Pequeño local entre la Ópera y la plaza Massèna donde se ofrecen platos tradicionales que se adaptan a la estación del año. 4, rue Raoul Bosio. Niza

L'Ane Rouge. Cerca del puerto cocina personal con buena presentación y calidad. 7, quai des Deux-Emmanuel. Niza

El Chantecler. Para los que quieran disfrutar con el lujo y la buena mesa, el restaurante del hotel Negresco con una estrella en la Guía Michelin. 37, Promenade des Anglais. Niza

Mère Germaine. Un clásico en el puerto para disfrutar de recetas a base de pescados. 7, quai de l'Almiral-Coubet. Villefranche-sur-Mer

Más información: www.nicetourisme.com www.villefranche-sur-mer.com