Pisa y Lucca
Dos perlas de la Toscana

Por su cercanía a Florencia, Pisa y Lucca son destinos a tener en cuenta

Cuando uno se plantea un viaje a la Toscana, lo primero que desea conocer es su capital Florencia. Cerca de la città dell'arte y muy bien comunicadas en tren, Pisa y Lucca son dos opciones que no decepcionan y por las que vale la pena prolongar un par de días el viaje.

Recorriendo Pisa

Pisa, la ciudad natal de Galileo, se encuentra situada a orillas del río Arno y mantiene en su preciosa arquitectura el recuerdo de su pasado glorioso de república marinera.
El conjunto del Campo de los Milagros, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, constituye un espacio monumental de gran interés turístico que reúne las estructuras más representativas de la ciudad.

Saliendo de la estación del tren, la avenida Antonio Gramsci nos llevará hasta la remodelada plaza de Victor Manuele II, en cuyo rincón a la izquierda hay un mural
de Keith Haring que cubre la fachada lateral de un edificio. Por el Corso Italia penetraremos en la ciudad; esta vía peatonal flanqueada de tiendas nos llevará hasta el Ponte di Mezzo que cruza el Arno y nos ofrece una buena perspectiva de los palacios que asoman a él. Por la izquierda, la Via Lungarno Gambacorti nos conducirá hasta la Iglesia de Santa María della Spina, una auténtica joya del gótico pisano que fue rescatada del lecho del río para colocarla en su emplazamiento actual; por el lado contrario, la Via Lugarno Mediceo nos permitirá llegar hasta el Museo Nacional de San Mateo, ubicado en un antiguo monasterio y que acoge una preciosa colección de pintura sobre madera con fondo de oro, además de esculturas y otras obras de interés.

Imprescindibles

· En Pisa el conjunto del Campo de los Milagros formado por la "torre inclinada", la catedral y el baptisterio. El casco antiguo que cruza el río Arno.

· En Lucca, la muralla y el casco antiguo con la curiosa plaza del Anfiteatro

Mural de Keith Haring en Pisa
Mural de Keith Haring en Pisa

El río Arno divide la ciudad en dos -Tramontana y Mezzogiorno-, barrios que siguen enfrentándose desde el siglo XVI en el mencionado puente. Al otro lado nos recibe la estatua de Garibaldi que preside la plaza del mismo nombre. Por el Borgo Streto pasaremos frente a la iglesia de San Miguel; un poco más adelante, a la izquierda, vale la pena asomarse al mercado, de ropa en un plaza porticada donde hay un par de restaurantes tradicionales, y luego al de frutas y verduras. Avanzamos hasta la Torre de los Caciojoli que antiguamente despertaba a los estudiantes a golpe de campana y salimos a la Via San Frediano donde a la izquierda vemos el edificio de la Universidad, una de las más antiguas de Europa. Por el lado contrario llegaremos hasta la Piazza dei Cavalieri en cuyos palacios del siglo XVI se concentraba todo el poder político y religioso. La Via dei Mille nos conducirá hasta la plaza Felice Cavallotti y por la derecha, la Via Santa Maria hasta la ansiada Piazza dei Miracoli cuyos monumentos están declarados Patrimonio de la Humanidad.

Conjunto monumental

Sobre el prado verde destacan la estructuras blancas del Duomo y del Baptisterio, ambas de estilo románico-pisano y del Campanario, conocido también como Torre Inclinada. Su inclinación debida al hundimiento del terreno, ha hecho famoso en todo el mundo este monumento que ahora es el símbolo de la ciudad. Cierra todo este conjunto monumental el Camposanto, un cementerio medieval ubicado en un claustro del siglo XIII donde se alinean los sarcófagos. Uno de sus mayores tesoros 
eran los frescos que adornaban las paredes, la mayor parte de los cuales se perdieron al caer una bomba en la II Guerra Mundial; en una sala anexa se pueden admirar los que se han salvado con unas imágenes excepcionales de la Muerte, el Juicio Final, el Infierno... Para visitar el interior de los monumentos hay que adquirir un billete.

Piazza dei Miracoli con la Catedral y la Torre inclinada
Piazza dei Miracoli con la Catedral y la Torre inclinada

El Baptisterio es el mayor de Europa con una sorprendente sonoridad que se hace evidente con el cántico que cada medio hora realiza el guía en su interior. La puerta de entrada es bizantina, de mediados del siglo XII y recoge escenas de la vida de Juan Bautista a quién se dedica el templo. En el interior destaca la gran pila bautismal de forma octogonal y el púlpito, ambos de mediados del siglo XIII. De aquí pasamos a visitar el interior de la Catedral cuya obra data de principios del siglo XI aunque fue reconstruida después del gran incendio de 1595. En su interior es digno de admirar el majestuoso púlpito de Giovani Pisano soportado por ocho columnas. Finalmente, cerca del ábside se levanta el Campanile que fue edificado en distintas épocas, pues cada arquitecto intentaba corregir la inclinación construyendo los pisos superiores de forma descentrada respecto al eje, con lo que si observamos detenidamente la torre veremos una cierta forma parabólica. Las obras empezaron en 1173 y no se terminaron hasta el siglo XIV. Lo arcilloso del terreno es la causa de su inclinación que no pudo ser frenada hasta que, después de numerosos intentos, se consiguió bombear el agua y construir una sólida base de cemento. La reapertura del monumento se realizó en el 2001 después de que fuera cerrado al público en el año 1998. Actualmente la desviación de la torre que tiene 52 metros de altura, es de 5,2 metros de su vertical y para subir hasta arriba hay 294 peldaños.

Recorriendo Lucca

Fuente Vini Vanni
Fuente Vini Vanni

Saliendo de la estación de tren ya percibimos la muralla de rojo ladrillo frente nuestro. Iremos hacia la izquierda para penetrar en la ciudad por la puerta de San Pedro, una de las seis que existen actualmente. La muralla con unos 30 metros de anchura y numerosas especies de árboles es un buen lugar para pasear, pero si nos interesa visitar el casco urbano mejor tomamos la Via Vitorio Venetto para llegar enseguida a la plaza Napoleone, amplia y con tenderetes de artesanía y terrazas de bares. Hay que comentar que la ciudad es mayoritariamente peatonal y la bicicleta es el elemento más empleado para recorrerla -en cada puerta de entrada hay tiendas de alquiler-. Siguiendo por la misma vía enseguida llegaremos a la primera iglesia de las muchas que posee la ciudad. Se trata de San Michele que construida entre los ss XII y XIV conserva una bella fachada de románico pisano. A la izquierda, la Via de Pogio nos llevará hasta la encantadora plaza Cittadella donde se encuentra la casa natal de Puccini, cuya estatua preside la plaza. Regresamos a la plaza San Michele y si avanzamos un poco más iremos hasta la plaza San Salvatore, con una bella fuente de donde mana un agua muy fresca. Este líquido elemento es una de las riquezas de la ciudad junto a los numerosos rincones de un casco urbano apenas transformado y lleno de tiendas que invitan a la compra. Una de ellas es la enoteca Vanni que hay en la misma plaza. Tomamos ahora la Via Fillungo, la arteria principal de la ciudad y avanzamos hacia la plaza San Frediano; al fondo nos aparece la iglesia dedicada a este santo, la cual curiosamente, conserva en la fachada un bello mosaico del siglo XIII, de estilo bizantino. En el interior, además de numerosos tesoros artísticos, se conserva la tumba de Santa Zita que momificada preside su altar. Allí mismo se encuentra la Piazza Anfiteatro o plaza del Mercado, el antiguo anfiteatro romano transformado en 1830 en una peculiar plaza, muy acogedora y llena de bares y tiendas. La próxima parada será en el Palacio Guinigi cuya peculiar torre arbolada divisamos desde lejos. Este palacio, uno del centenar que hay en la ciudad, ha sido transformado recientemente en lugar para descubrir la historia de Lucca. Y callejeando por las vías de Guinigi, dell'Arcivescovato y del Duomo llegaremos a la catedral de San Martino, magnífico edificio románico del siglo XI cuya fachada de mármol blanco y verde oscuro nos descubre numerosas joyas arquitectónicas que vale la pena contemplar detenidamente. Como curiosidad, en la columna de la derecha correspondiente al pórtico de entrada, gravado en 1180 el laberinto en el que Teseo consiguió vencer al Minotauro con su leyenda escrita.

Guía práctica

Cómo llegar

Desde Florencia hay trenes varias veces al día hasta Pisa, económicos y con un trayecto de menos de una hora de duración. Para llegar a la Piazza dei Miracoli donde se encuentra la catedral, la torre inclinada y el baptisterio tenemos dos opciones: tomar el autobús urbano 3 o cruzar a pie el casco urbano de Pisa en un agradable paseo que no nos llevará más de quince minutos. Otras opciones son el bus turístico o alquilar un coche de caballos.

Para llegar hasta Lucca desde Florencia, hay que cambiar de tren en Pisa o en Viareggio y en una hora nos situamos en esta ciudad rodeada de murallas. Como la estación se encuentra junto al casco antiguo enseguida estaremos en el centro de la ciudad. www.trenitalia.it

Nuestros recomendados en Pisa

Entre las recetas de esta zona destaca la sopa de habas blancas de San Michele, las bavettine con pescado, la sopa de almejas, las anguilas a la pisana y el bacalao. El dulce típico es la tarta con bischeri, a base de piñones, chocolate, uvas pasas y cedro confitado. No olvidar los afamados vinos toscanos.

Sosta dei Cavalieri. Cocina típica toscana con muy buena presentación. Carta y menús degustación a 40 y 50 €. Via San Frediano, 3

Osteria dei Cavalieri. Establecimiento tradicional con una cocina popular sumamente recomendable y a buen precio. Via San Frediano, 16

Vineria di piazza. En la plaza del Mercado establecimiento típico con una dilatada historia, buena comida casera y económica. Piazza delle Vettovaglie, 14

Osteria I Mieri Sapori. Sencillo restaurante donde sirven comida típica toscana. Via Uguccione della Faggiola, 20.

Hallet's. Es el restaurante del hotel Ralais Dell'Orologio, bonito establecimiento con una cocina refinada. Via Uguccione della Faggiola, 12-14

Nuestros recomendables en Lucca

Lucca es un lugar para pasear sin prisas y así descubrir los numerosos establecimientos donde vale la pena detenerse. A continuación algunos de ellos.

Antica Bottega di Prospero. En la calle principal, antigua tienda con numerosos productos de la Toscana. Via Santa Lucia, 13

Puccini Memories. En la plaza del Anfiteatro pequeña tienda con todo lo dedicado a Puccini. Partituras originales, CD con todas la versiones de sus obras, fotografías y recuerdos. Piazza Anfiteatro, 28

Enoteca Vanni. Una de las mejores tiendas de vinos que se pueden encontrar en Italia con una bodega subterránea que vale la pena visitar. Piazza del Salvatore, 7.

ATL. Diseñadora local con modelos de lino, pañuelos de seda, etc. Detrás de la plaza del Anfiteatro. Via dell'Anfiteatro, 85.

Joyería Carli. Una de las más antiguas de Europa. Via Fillungo, 97

Café di Simo. Antiguo café donde solía acudir Puccini. Buena pastelería. Via Fillungo, 58

Buca San Antonio. Restaurante sumamente recomendable situado cerca de San Michele, cuyos orígenes se sitúan en el 1782. Via della Cervia, 3

Más información

Turismo de Pisa www.pisaunicaterra.it

Turismo de Lucca www.luccatourist.it