SEAT IBIZA TGI
                                    Primero gasolina, después diésel y ahora a Gas, desde 17.110 €

El Grupo VW apuesta decididamente por la movilidad a Gas Natural

Por fuera no se distingue del Ibiza 5ª generación a gasolina o del diésel, porque se ofrece en todos los acabados, pero por dentro sí que hay diferencias. Por ejemplo, aunque solo tiene un motor que da 90 CV de potencia, tiene dos depósitos, uno de gasolina y el otro de gas natural GNC (Gas Natural Comprimido). El gran caballo de batalla es el aumento de los puntos de recarga de gas natural, todavía escasos, aunque hay un compromiso de Gas Natural Fenosa y el propio Grupo VW de aumentar exponencialmente esos puntos de recarga. Éste es el tercer modelo TGI de la marca de Martotrell, después del Mii y del Leon, y a la espera de que se presente el Arona a GNC.

POR TONI VELÁZQUEZ, IMÁGENES SEAT - FEBRERO 2018

Seguro que muchos posibles compradores se preguntan qué sensación pueden tener al conducir un coche a gas natural, y la verdad es que hay poco que contar, porque si no fuera porque en el cuadro de mandos vemos por ejemplo la autonomía de dos tipos, una de gasolina y la otra de gas, además de la conjunta, no sabríamos qué energía está moviendo el motor. Prioritariamente funciona a gas, pero si se acaba, cambia automáticamente a gasolina, con lo cual no nos quedaremos tirados.

Emisiones y coste por kilómetro

Cuando hablamos de vehículos híbridos, y este lo es, nos interesan especialmente las emisiones y, evidentemente, el consumo.

En cuanto a emisiones de CO2, son de 88 gr/km, y las de NOx (las de óxido de nitrógeno tan temidas por los diésel), son casi inapreciables. Por tanto, es un coche con etiqueta ECO de la DGT, con las consiguientes ventajas en impuestos, ahorro en aparcamientos o permiso para acceder siempre a las grandes ciudades.

En consumo, los datos oficiales indican que un Ibiza TGI necesita solo 3,22 € para hacer 100 km, porque gasta 3,3 kg/100 km en GNC, que es el combustible utilizado preferentemente. Eso quiere decir que hacer 500 km nos costará nada más 17 euros; comparado con un gasolina TSI de 95 CV nos ahorraremos hasta un 45,14% porque nos sale por 5,87 € cada 100 km, y en el caso del diésel TDI también de 95 CV un 31% menos. Hay que tener en cuenta de todas maneras que, si es necesario pasar a gasolina, el consumo será de 5 l/100 km.

Motor, depósitos y autonomía

El propulsor es 1.0 de 3 cilindros y 12 válvulas y va asociado a una caja de cambios manual de 5 velocidades. La potencia es de 90 CV (solo hay una motorización) y alcanza un par máximo de 160 Nm entre 1.900 y 3.500 rpm. Eso es inferior a sus homólogos de gasolina o gasóleo porque al llevar más componentes y dos depósitos (pero no dos motores como ocurre en los híbridos eléctricos) pesa unos 100 kilos más. Es decir, que es un poco más perezoso, tal como pudimos comprobar en la prueba de conducción, pero los compradores de este coche seguro que no piensan en conseguir un par máximo espectacular.

Los depósitos con los que cuenta el Ibiza TGI son de 40 litros de gasolina y 13 kg de gas natural comprimido. Contando con ambos a tope, SEAT asegura que puede alcanzar una autonomía de 1.194 kilómetros (como ir de Girona a A Coruña), aunque para conseguir esa autonomía real hará falta una conducción muy muy eficiente.

Junto a la típica boca de llenado de gasolina, encontramos la de gas natural
Junto a la típica boca de llenado de gasolina, encontramos la de gas natural

En todo momento sabremos la autonomía de cada uno de los depósitos porque se indica en el cuadro de mandos. Para seguir solo con gas, que es lo que más nos interesa, antes de iniciar la marcha mejor que nos informemos de las 'gasineras' que podemos encontrar en el recorrido. Hay que señalar que el propio coche hace una búsqueda cuando es necesario y nos informa de la situación de esos puntos de atención (ver mapa), que están repartidos de manera irregular todavía por la Península.

Maletero

Por otra parte, el nuevo Ibiza ofrece una buena capacidad del maletero, aunque en la versión TGI, cubica 262 litros debido a la inclusión del depósito de gas bajo el piso del maletero. Es por tanto 92 litros más pequeño que los de gasolina o diésel (354), lo cual debemos tener en cuenta.

El espacio necesario para el depósito de gas quita espacio al maletero
El espacio necesario para el depósito de gas quita espacio al maletero

Seguridad máxima

Los posibles compradores se preguntarán si los vehículos a gas son igual de seguros para los pasajeros que el resto en caso de impacto, o si puede producirse alguna explosión.

Si nos fijamos en los resultados de las pruebas de impacto de EuroNCAP, el TGI consigue 5 estrellas, es decir, la máxima puntuación.

Para disipar cualquier duda, SEAT lo explica muy bien: "El circuito dispone de válvulas de seguridad que se abren en una situación de excesivo calor, dejando salir el gas a la atmósfera, que se disipa dado que es más ligero que el aire. Como comparación, esta evacuación nunca ocurre, por ejemplo, en los vehículos gasolina o Diesel. Además, el GNC tiene una serie de aditivos olfativos que permiten identificar fácilmente la presencia de gas en el ambiente. Por su parte, los depósitos de GNC son totalmente resistentes a la corrosión, arañazos y golpes, y las tuberías del tramo de alta presión están fabricadas en acero bonificado y tienen un diámetro exterior de 6 mm."

Precios igual que el gasolina

La apuesta de SEAT por el GNC se hace evidente con unos precios de venta que igualan a los de gasolina, gracias, como dicen en la marca, a un esfuerzo en descuentos y promociones.

El precio base de lanzamiento, en el acabado básico Reference es de 17.110 € (aunque por 300 € más vale la pena quedarse con el Reference Plus, que ya lleva aire acondicionado) y llega hasta 22.310 € en el acabado superior, el FR Eco Plus. En total podemos elegir entre 9 versiones.

Y no olvidemos que gracias a las bajas emisiones no tendremos que pagar Impuesto de Matriculación, y que encontraremos descuentos de hasta el 75% en el de Circulación, en ciudades como Madrid o Barcelona, justo las que disponen de más puntos de recarga.

Mapa de Google Maps de las gasineras de GNC en la Península Ibérica y Baleares
Mapa de Google Maps de las gasineras de GNC en la Península Ibérica y Baleares

Para redondearlo, SEAT y Gas Natural Fenosa conjuntamente, al comprar el coche regalan una tarjeta para recargar gas por un importe de 200 €.

No solo el coche eléctrico es la solución ecológica

Mikel Palomera
Mikel Palomera

La necesidad de disminuir drásticamente las emisiones de los automóviles en los próximos años se afronta desde diversas soluciones. Para algunos (y la presión está al alza), los vehículos eléctricos son la única solución, y están arrastrando al resto de marcas (incluida SEAT) a presentar más pronto que tarde sus propuestas. Pero de los eléctricos se olvida (o se quiere olvidar) que aunque no emiten ni CO2 ni NOx mientras están en marcha, la producción en origen de la energía necesaria para recargarlos puede ser muy contaminante y todavía es una incógnita cómo se afrontará el reciclaje de las baterías y cuánto tiempo durará el litio (las mayores reservas están en Bolivia) si se siguen fabricando a gran ritmo baterías para automóviles eléctricos.

El gas se sitúa por el momento como una fuente de energía limpia que como mínimo garantiza suministro durante 65 años y puede llegar desde diferentes lugares del planeta.

Mikel Palomera, Director General de SEAT, sabe mucho de este tema, y por eso ha sido nombrado máximo responsable de los proyectos de propulsión a Gas Natural de SEAT a nivel mundial. De momento, las previsiones de venta son modestas, de unos 1.000 coches a GNC al año, pero esto, como aquél que dice, solo acaba de empezar.